[bienvenida]

[mis videos en el tubo]

Loading...

Framing Time, de Mario Ramos


Portada del libro Framing Time de Mario Ramos
El jueves pasado asistí a la presentación de libro Framing Time de mi amigo Mario Ramos. Más que hablar del libro, que es una muy bonita colección de fotografías decorativas de puertas y ventanas y no pretende ser más que eso, una muy bonita colección de fotografías decorativas de puertas y ventanas, quiero hablar de Mario: El Artista.
Conocí a Mario en Tegucigalpa cuando los dos trabajábamos para el canal 48. Él era productor y yo guionista y desde que lo conocí me sorprendió su capacidad y arranque. Es una de esas personas que no se sienta a esperar que alguien le explique como se hacen las cosas, simplemente las hace.
Autodidacta pleno, ha logrado una capacidad profesional de mucho respeto gracias a ese talento que tiene a retarse constantemente.
“Quiero que este libro sea mi tarjeta de presentación –me dijo Mario- que cuando la gente lo conozca sepa de lo que soy capaz”.
Publicar Framing Time no ha sido fácil ni barato, se requirió la inversión de varios miles de dólares entre viajes a New York para trabajar el diseño con el también Hondureño Céleo Ramos, la impresión de los libros y de las fotos que actualmente están en la galería Toro Mata de Washington DC y muchas horas de trabajo.
“Si yo no tengo el valor de invertir todo por mí, porqué he de creer que otra persona vaya a hacerlo” –dijo Mario esa noche en la galería.
Inauguración de la exposición de Mario Ramos en la galeria Toro Mata
Ser artista en Estados Unidos no es fácil, como no lo es tampoco en Honduras. Acá la competencia es dura, despiadada y más difícil cuando se parte de la nada en un idioma y una cultura ajena. Mario sin embargo juega sus cartas con valor, no está tocando una puerta, busca tocarlas todas al mismo tiempo con Framing Time.
En el 2007 Mario Ramos puso un Restaurante en Tegucigalpa, capuchino pan y vino, yo siempre había querido poner un restaurante pero nunca tuve el valor de hacerlo. Si bien Mario cerró el restaurante al poco tiempo, mucho aprendió de los riesgos de cualquier empresa, y yo aprendí también. Actualmente he olvidado mi intención de ingresar al negocio de la comida.
Ahora Mario apuesta por la autopublicación de su trabajo y yo espero que logre posicionarse como el artista que es. Si él lo logra, no habrá abierto solo una puerta para él, sino para todos y todas las artistas hondureñas que al igual que Mario estamos apostándolo todo.
No es casual quizás, que en su primer libro Mario Ramos nos retratara puertas y ventanas. Toca ahora abrirlas. Felicidades Mario.