Hacer un monólogo es difícil, eso lo saben los actores/actrices, los guionistas, directores y lo sabe también el público. Allí está el actor/actriz sin más ayuda que su memoria. Es quizá por eso que en Honduras se hacen poco monólogos, pues se requiere, a parte de una gran capacidad para recordar un texto largo, un material fuerte que contenga la atención del público y mucha valentía.
Eso lo demostró recientemente Amarilys del Mar Moreno, cuando adaptando la otra ganadora del premio de Teatro del Ayuntamiento de Sevilla, Hermanos Machado 1999, “Hombres en escabeche” de la costarricense Ana Istarú hizo un monólogo que llamó: Mairín Pankira.
De la adaptación debo resaltar el acertado uso de los muñecos para representar los demás personajes de la obra original. El uso de ese elemento le da frescura a la pieza y aporta en la construcción del universo de Alicia, el personaje principal representado por Amarilys.
La obra comienza con Alicia vestida de novia que cuenta que está “esperando a un hombre”. Ese primer texto es importante, pues teniendo la obra original el peso que solo se encuentra quizá en los monólogos de la vagina nos indica el fondo de la pieza. Alicia espera a un hombre y lo hace vestida de novia. Es pues, una mujer criada en un ambiente tradicional que comienza a contar el descubrir de su identidad sexual durante su vida. Más que monologar, quizá Alicia dialoga con el público.
Mairín Pankira tiene como tema principal la identidad sexual femenina, la envidia del pene que la hacen sentir como un ser incompleto (bastante freudiano), la búsqueda de la aceptación del padre, la llegada de la menstruación que reprime su identidad femenina, pasando por las clases de educación sexual en el colegio, las películas pornográficas por la televisión, los mitos infantiles sobre la concepción, hasta la doble moral que promueve la virginidad femenina pero condona la sexualidad masculina, que aplaude a los hombres que “mientan a la madre” y reprueba a las niñas malhabladas, su infeliz despertar sexual ante un hombre, su agridulce embarazo por el hombre que ama pero que no puede comprometerse (porque es un artista) y el aborto.
Acá debo detenerme porque tengo que explicar que fue uno de los puntos que me hizo ruido en la obra. Sé bien que tocar el tema del aborto en Honduras es complejo. “Nuestro público” no está (quizá) preparado para hablar abiertamente de ello. Pero más que el público, me temo que los artistas tampoco lo estamos. La obra original de Istarú toca el tema del aborto sin profundizar mucho en él, eso porque la obra es más sobre la sexualidad en general. Pero creo que Mailín Pankira lo hace de una forma demasiado accidentada. Pasa, como un deus ex maquina, y siendo el embarazo un punto tan importante del texto creo, la salida del conflicto debe tener el mismo peso.
Otro punto que me hizo ruido de la obra fue su relación lésbica. Igual que el anterior, las relaciones de parejas del mismo sexo son temas que debemos tocar en el arte hondureño, pero hay que tener cuidado con no reforzar estereotipos con ello. En la relación de Alicia con su novia no encuentro nada distinto a la relación de Alicia con otros hombres y puesto que Alicia lo hace más “por explorar” puede ser incómodo para muchas mujeres que han escogido conscientemente su sexualidad de lesbianas. Ojo con eso.
Por último, y creo es el punto más importante y por el cual escribo esta nota, es el final (válgame la redundancia). Alicia ha estado esperando un hombre durante toda su vida y cuando finalmente llega a la conclusión –acertada- de que las mujeres no necesitan a un hombre para ser felices, Alicia se desnuda.
A ver. En Honduras los artistas se desnudan cuando carecen de cosas creativas que decir. Vivimos en un ambiente en donde el cuerpo desnudo escandaliza, tanto quizá como dos hombres besándose. Alicia ha logrado un texto bastante completo, ha dicho cosas y su desnudo debe ser algo más integrado. No entiendo por ejemplo porqué, si lo que quería era desnudarse, no lo hace con mas naturalidad, para ella, para demostrar que no le teme a su cuerpo ni a su sexualidad. Con orgullo. Pero no, hace un Streep tease que a mi parecer fue de mal gusto. ¿Si Alicia ha descubierto que YA NO NECESITA A UN HOMBRE, para que hace un espectáculo cuyo único propósito es atraer parejas sexuales?
Comparto: Mairín Pankira. Obra de Amarilys del Mar Moreno.
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