Escampó.
La masa salió de sus cubiles.
Unos más secos que todos.
En sus cuerpos confunden
los olores
de la miseria universal.
Yo, aquí encerrado:
Seco, viendo todo.
Desde mi perspicacia
hipócrita distancia
veo las almas disiparse
entre los charcos.
Y guardo silencio
y cierro las ventanas
y busco un lugar tranquilo.