POEMA DE DESPUÉS DE LA LLUVIA

Escampó.
La masa salió de sus cubiles.
Unos más secos que todos.
En sus cuerpos confunden
los olores
de la miseria universal.
Yo, aquí encerrado:
Seco, viendo todo.
Desde mi perspicacia
hipócrita distancia
veo las almas disiparse
entre los charcos.
Y guardo silencio
y cierro las ventanas
y busco un lugar tranquilo.